La apuesta de la candidata presidencial del PAN para Monterrey es un gallo que confronta a la neocúpula albiazul.
Es panista, pero no es de sangre azul, ni pertenece al ala tradicional.
Se trata del diputado federal Alfredo Rodríguez Dávila, quien es impulsado por Josefina Vázquez Mota para que sea designado como candidato panista a la alcaldía de Monterrey.
Pero la candidatura de Rodríguez Dávila tiene un obstáculo que parece inquebrantable.
Y es que no cuenta con el respaldo de la neocúpula, incluso divide a los líderes de ese grupo panista conformado por Fernando Larrazabal, Raúl Gracia y Zeferino Salgado.
Cada uno de los integrantes de la también llamada Santísima Trinidad, corriente que tiene el control del PAN en Nuevo León, están jugando sus cartas con diferentes candidatos para la Alcaldía de Monterrey.
Larrazabal promueve a Enrique Barrios, su actual asesor jurídico y quien se desempeñó como responsable de la Secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey hasta que fue secuestrado en mayo del 2010 por el grupo criminal de los Zetas.
Raúl Gracia, ex consejero del Consejo de la Judicatura del Estado y actual candidato al Senado, apoya para este cargo a uno de sus incondicionales, Juan Carlos Ruiz, ex dirigente estatal del PAN y actual Secretario del Ayuntamiento de Monterrey.
Mientras que Zeferino Salgado, director del Centro SCT de Nuevo León, impulsa a Margarita Arellanes, ex delegada de la Sedesol de Nuevo León y quien encabeza las encuestas de intención de voto entre los regiomontanos.
Rodríguez, el gallo de Josefina, no figura en esta lista de aspirantes apoyados por la neocúpula albiazul, el grupo que recién se hizo del Municipio de San Pedro, respaldando la candidatura de Ugo Ruiz, y logrando mantener sus bastiones locales de Santa Catarina y San Nicolás donde impusieron a sus candidatos.
El tiempo apremia para los panistas y en la próxima semana el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, encabezado por Gustavo Madero, tendrá que iniciar el proceso para designar al panista que disputará con el priista Felipe Enríquez la capital de Nuevo León.
¬El gallo de Josefina es actualmente Diputado Federal por el Distrito 10 de Monterrey, precisamente por el cual contendrá Larrazabal en la próxima elección federal del 1 de julio.
Fue en el Congreso federal donde comenzó a construir su candidatura por Monterrey colaborando de cerca con la ahora candidata presidencial del PAN, quien se desempeñó como coordinadora de los legisladores panistas.
Hace 2 semanas precisamente fue nombrado -por si había alguna duda de que era el favorito de Vázquez Mota- como su coordinador de campaña en Nuevo León, desplazando al Senador Fernando Elizondo a quien se le mencionaba para este cargo.
Sin embargo Vázquez Mota, para sacar adelante la candidatura de Rodríguez Dávila, tendrá que negociar no sólo con la neocúpula panista en Nuevo León, sino también con el Comité Ejecutivo Nacional.
Y es que el CEN es controlado por su ex contrincante presidencial Ernesto Cordero, así como por el dirigente Gustavo Madero, quienes finalmente beneficiaron en el proceso de designación a cargos federales a la neocúpula.
Porque los neopanistas se quedaron con las mejores candidaturas.
De hecho, como prueba de que Vázquez Mota no controla el CEN albiazul, está la confrontación de hace dos semanas entre la candidata presidencial y el dirigente nacional del PAN Gustavo Madero.
Se trata de la presión que ejerció Vázquez Mota para retirarle a Larrazabal la candidatura plurinominal a diputado federal y el fuero que le otorgó al entonces Alcalde de Monterrey.


