Israel Jiménez, Néstor Vidrio, Jonathan dos Santos, Marco Fabián, Jorge Hernández, David Cabrera y Néstor Calderón fueron separados de la Selección Sub 22 de México que participará en la Copa América e inhabilitados durante 6 meses.
El problema ahora fue porque estos jugadores representantes del balompié nacional no se aguantaron las ganas y decidieron meter a sus habitaciones del hotel de concentración a prostitutas, quienes después les robaron varias pertenencias a los futbolistas.
El escándalo y vergüenza para el país se da después del caso del Clembuterol que ocasionó que cinco jugadores fueran separados de la Selección que a la postre quedaría campeón de la Copa Oro y a poco menos de un año de la fiesta que realizaron los integrantes del Tri en un hotel de Monterrey, donde después se daría a conocer el famoso incidente de Carlos Salcido con Yamilé.
En aquella ocasión también se suspendió 6 meses de la Selección a Carlos Vela y Efraín Juárez. Ahora el castigo vuelve a ser el mismo, pero tal parece que la lección no quedó aprendida.
Los dirigentes de la FMF vuelven a exhibir que no hay orden ni disciplina en los combinados nacionales. Ya no puede decirse que solo fue un caso aislado, sino que es el ejemplo que los mayores les dieron a los jóvenes menores de 22 años.
Si ensucian el nombre del futbol nacional con sus calenturas, no pasa de una suspensión de medio año, una multa de 50 mil pesitos que para ellos no es mucho y listo, regresan para hacer nuevamente de las suyas.
Ahora, como dicen en twitter, "Nada mas falta que las muchachas hayan metido pelaos en Alemania y tomen medicamentos vs los cólicos prohibidos por FIFA".



Enviar un comentario