Para muchos solo era cuestión de tiempo para que este irlandés se convirtiera en el mejor y demostrara por qué desde que inició su carrera ya lo catalogaban como un prodigio.
Con tan solo 22 años de edad, Rory McIlroy se convirtió en el segundo jugador más joven en llegar al primer lugar de la clasificación mundial del golf. Pero su camino hacia el éxito inició de una manera muy particular.
A los dos años de edad, McIlroy ya tenía su primer juego de palos de golf. Siete años después realizó su primer hoyo en uno y ganó el Mundial Sub 10 en Florida, pero mientras, en su casa, se dedicaba a entrenar con ayuda de su madre.
A los nueve años de edad, durante una entrevista que le realizaron en el programa televisivo Kelly Show, el golfista reveló que ensayaba sus golpes frente a la lavadora de su casa.
Ahí el pequeño abría la puerta de la máquina y desde unos metros golpeaba la bola para tratar de meterla en el tambor mientras su madre Rosie presenciaba los intentos.
De pronto en aquel programa le llevaron una lavadora para que practicara en vivo sus golpes. Esa particular forma de entrenamiento terminó por rendirle frutos.
A los 17 años fue líder de la clasificación mundial amateur, a los 20 ganó su primer título profesional y ahora, a los 22 cuenta con un US Open y con un Honda Classic que le valió para ser el número uno del planeta.
Muchos se han atrevido a catalogarlo como el sucesor de Tiger Woods, quien llegó al primer lugar de la PGA a los 21 años y medio.
El propio Woods, quien en el Honda Classic dio una de sus mejores actuaciones en años recientes al acabar el torneo con 62 golpes pero fue superado por el joven irlandés, le dio un consejo a su colega: "Tiene mucho que aprender".
Pero McIlroy ya cuenta con un amplio aprendizaje. Nunca ha trabajado en otra cosa que no sea jugar al golf, su padre quien fue jugador amateur y tuvo varios trabajos para financiar la carrera de su hijo le enseñó la pasión por este deporte.
El futuro es de este joven quien ya antes había conseguido otro éxito, pero fuera del deporte, al haberse convertido en la pareja de la tenista Caroline Wozniacki, con quien participó en una exhibición en el Madison Square Garden.
En los últimos 12 torneos, el nuevo monarca del ranking mundial ha figurado entre los 10 mejores clasificados, es considerado como el golfista más completo del circuito porque tiene bajo control todos los golpes, además de que combina la fortaleza táctica, mental y física.
Esos golpes que tanto ensayó frente a la lavadora, esos años de aprendizaje, tienen al norirlandés en el que para muchos es el inicio de su reinado en el mundo del golf.


