El arranque de campaña de Enrique Peña Nieto, más bien parecía el mitin de un candidato a gobernador.
Con todo y la decena de camiones que rodearon la zona de la Plaza Liberación frente al Teatro Degollado en Guadalajara, esta vez no mucha gente de fuera se animó a ir al horario del arranque de campaña, a las 12 de la noche.
Muchos se quejaron del horario: “muchos andamos en camión”, “no toda la gente que fue a la cena antes de la marcha vino”.
Las cifras estimadas de asistentes van desde 5 mil hasta 30 mil, pero aunque Plaza Liberación se veía llena, no estaba a reventar.
“¿Quieren cambiar a México?” preguntó el candidato en su discurso a los asistentes entre los que se encontraban varios grupos de centrales obreras y campesinas que no pasaban de los cientos.
Enrique Peña Nieto prometió a los tapatíos acabar con los grandes problemas de México, asumió cinco grandes compromisos que no explicó cómo cumplirá:
Paz y Libertad para todos los mexicanos (1), un México incluyente y sin pobreza (2), más educación de mejor calidad (3), crecer para generar más y mejores empleos (4), recuperar el liderazgo y orgullo de México en el exterior (5).
Además Peña Nieto firmó tres compromisos específicos ante notario público: crear una comisión anticorrupción, hacer pública su declaración patrimonial y eliminar 100 diputados.
El candidato a la presidencia de México por el PRI dio un discurso de cambio, hablando a los tapatíos sobre la grandeza del país en materia de política exterior durante los gobiernos del PRI y la mala imagen turística que tiene ahora el país con los gobiernos del PAN.
“México no vive un buen momento”, aunque en ningún momento expresó en cifras o hechos concretos su crítica.
La multitud se movió de la Plaza Liberación en cuanto terminó el discurso del candidato y todos trataron de ingresar al costado de plaza en la calle Hidalgo, donde Peña Nieto haría una marcha de apenas un par de cuadras a la Plaza de Armas, donde arrancó la campaña del candidato del PRI a la gubernatura de Jalisco Jorge Aristóteles Sandoval.


