La crisis en Medio Oriente ha puesto de cabeza la estabilidad de la región evidenciado los negros manejos que los mandatarios han hecho durante sus administraciones.
Millonarias cuentas bancarias, mansiones y gastos en comida y bebida arman la polémica en países azotados por la pobreza y la marginación.
Hosni Mubarak

Durante los casi 30 años en que se mantuvo en el poder, el ex presidente de Egipto acumuló un sinfín de recursos y bienes los cuales fueron revelados luego de su caída el 11 de febrero.
Justo el día en que el ex mandatario renunció al poder, el gobierno de Suiza congeló sus cuentas bancarias y las pertenecientes a su esposa, sus dos hijos, su cuñado y cinco políticos de alto rango.
La fortuna de la familia Mubarak se estima en más de mil millones de euros y presuntamente se encuentra repartida entre bancos en Reino Unido y Suiza, así como en inmuebles en Londres, Nueva York y Los Ángeles.
La agencia británica antifraude, Serious Fraud Office (SFO), informó que emprendería acciones legales para congelar la fortuna de Mubarak.
Muammar al-Gaddafi

Mientras la sangre corre y las víctimas aumentan por la rebelión iniciada hace unos días en Libia, el derroche y los excesos del líder que llegó al poder el 1 de septiembre de 1969, son ahora exhibidos al mundo entero.
El New York Times reveló ayer cables diplomáticos estadounidenses filtrados por WikiLeaks en donde se pinta a la familia del dictador como ávida de poder y despilfarradora.
Según los documentos uno de los hijos del mandatario, Seif al-Islam Gadafi, negó recientemente haberle pagado un millón de dólares a la cantante estadounidense Mariah Carey por haber cantado en una fiesta de año nuevo.
Pero sí acusó de derrochador a su hermano Muatassim, asesor de Seguridad Nacional de Libia.
Un cable difundido en 2010 señaló que Muatassim realizó otra fiesta de año nuevo pero ahora con la presencia de los cantantes Beyoncé y Usher tras desembolsar millonarias cantidades.
Además, el diario estadounidense citó un informe de 2006 en el que se cree que todos los hijos de Gaddafi reciben beneficios financieros de la Compañía Nacional del Petróleo y de subsidiarias de servicios petroleros del país.
Robert Mugabe

Presidente de Zimbabwe desde 1980, Robert Mugabe de 87 años de edad, es otro líder africano aferrado al poder y caracterizado por mantener un país con condiciones de vida precarias y estándares de salud deplorables.
Mugabe ha sido criticado por su incongruencia y falta de sensibilidad al mantener al país sumido en una crisis social, mientras gasta los recursos del país en placeres personales.
El descaro llegó a su máximo nivel en febrero de 2009 cuando en medio de una severa crisis social, económica y sanitaria, celebró su cumpleaños 85 junto con miles de seguidores y echando la casa por la ventana.
Se estima que el menú del festejo tuvo un costo de más de 250 mil dólares e incluyó unas 2 mil botellas de champagne, 8 mil langostas, 100 kilos de gambas, 4 mil porciones de caviar, 3 mil patos, 16 mil huevos, 3 mil tartas de chocolate y vainilla y 8 mil cajas de chocolates.
Mientras su país agonizaba este dictador disfrutaba su aniversario como si nada pasara.
Las revueltas en Medio Oriente y la fiebre de libertad están contagiando a la región, y aquellos líderes que hoy se sienten intocables y sólo responden oprimiendo a su pueblo, caerán ante el hartazgo social guardado durante años.
¿Y ahora quién sigue?


