Shanghai- Zhou Xiaobu corre de un lado a otro de la mesa por piezas de un rompecabezas que está armando con su equipo para un ejercicio de liderazgo de gerentes de McDonald’s Corp.
“Vamos, vamos, vamos”, les grita su maestra en Taiwán, impulsándolos a ganar el premio de una caja de galletas danesas por ser los primeros en acabar los tradicionales arcos dorados.
Desde el techo cuelga un letrero que dice, “Aprendiendo hoy, liderando mañana”. Los gruesos cartapacios verdes llenos de papelería sobre el escritorio de cada uno de los 31 estudiantes indica que la siguiente actividad no será tan divertida.
Esta es la Universidad de la Hamburguesa de McDonald’s en China y puede ser más difícil entrar a ella que a Harvard.
El salón de Zhou, con sus paredes y alfombra grises, es uno de los siete que ocupan el vigésimo piso de un edificio de 28 en las afueras de Shanghai, matriz de McDonald’s en China. La decoración está compuesta por diversas fotos de los productos.
La universidad no tiene alberca o gimnasio y su pequeña biblioteca tiene libros con títulos como “Solo escucha”, “Responsabilidad personal” y “Nadie es tan bueno como todos nosotros: Cómo crece McDonald’s al adoptar la inclusión y la diversidad”.
Hay una máquina de café en el pasillo. No hay cafetería, aunque los estudiantes y el resto de los trabajadores pueden pedir comida.
“Estoy muy orgullosa y emocionada por ser parte de la Universidad de la Hamburguesa”, dice Zhou, quien en 2007 empezó como practicante en el área de administración en la ciudad de Changsa al centro de China, un trabajo en el cual ella y otros siete fueron seleccionados entre un grupo de más de mil.
Eso equivale a un porcentaje de selección de menos de uno, más bajo que el peor record de la Universidad de Harvard de 7 por ciento, según el periódico oficial de la universidad.
Para llegar al centro de entrenamiento, Zhou compitió con otros 43 trabajadores en su sucursal para llegar a ser la primera administradora asistente. A ella no le costó nada, pero a McDonald’s el curso de cinco días le costó aproximadamente mil 500 dólares.
El operador más grande de restaurantes del mundo, cambió su centro de entrenamiento de Hong Kong el año pasado por la expansión que se ha dado en el resto del país.
El colegio entrenó a mil de los 70 mil empleados de la cadena en China, donde no se incluyen Hong Kong, Macau o Taiwán. Otras 4 mil personas pasarán por las aulas para 2014, dijo Susanna Li, la directora del centro de entrenamiento. Los salones están equipados para poder traducir simultáneamente a inglés, mandarín y cantonés para dar acceso a estudiantes de Hong Kong y a maestros extranjeros.
McDonald’s abrió su primera Universidad de la Hamburguesa en Elk Grove Village, Illinois, en 1961 para entrenar a gerentes y a dueños de franquicias. De acuerdo a la página de la empresa, el director general de McDonald’s, Jim Skinner, quien tuvo un salario de 17.6 millones de dólares en 2009, empezó como practicante en 1971 después de su servicio naval.
Ser aceptado en la universidad es difícil porque más del 26 por ciento de los 6.3 millones de profesionistas recién graduados estaban desempleados en julio de 2010, de acuerdo al ministerio de Educación. Eso se compara con la tasa de 4.2 por ciento de desempleo en el resto del país.
Sun Ying, de 25 años, empezó trabajando medio tiempo en McDonald’s en 2005 durante su primer año de estudiante de la licenciatura de administración y turismo en la Universidad Normal del Este de China. Cuando se graduó en 2008, decidió trabajar tiempo completo para la cadena de restaurantes en vez de aplicar a un trabajo en un banco como le sugería su padre.
En abril, Sun fue nombrada gerente de la sucursal en Xinhualian en Shanghai.
“Estoy aún más feliz por poder crecer con mi equipo”, dijo Sun, quien ha visto el número de empleados crecer de 45 a 55 bajo su dirección.
Dijo que próximamente recibirá más entrenamiento: un curso de siete días sobre “prácticas empresariales de liderazgo”. Su siguiente meta es ser consultora de operaciones, que involucra la supervisión de varias sucursales.
“Mi padre ya dejó de tratar de convencerme a trabajar en un banco”, dijo.
(c) 2011, Bloomberg News
Traducción Analucía Cuéllar



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