Los nombres de los priistas Eugenio Hernández, Tomás Yarrington y Manuel Cavazos Lerma, fueron incluídos esta semana en una alerta girada por el gobierno federal a distintos aeropuertos mexicanos.
El oficio fechado el pasado 13 de enero, bajo la referencia CGA/595/2012, es firmado por el agente del ministerio público federal David Juárez Mora. Pero el documento apenas fue remitido y conocido la semana pasada en las sedes aeroportuarias.
De acuerdo a reportes de seguridad e inteligencia nacionales y extranjeros, los tres ex gobernadores de Tamaulipas habrían sido incluídos en una averiguación previa de la Subprocuraduria de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), adscrita a la Procuraduría General de la República.
Fuentes consultadas revelaron que el oficio exige a los funcionarios aeroportuarios dar aviso a las autoridades sobre el tránsito de los tres políticos priistas y de 46 personas más.
Se demanda que den aviso sobre cualquier vuelo nacional o al extranjero que realicen a partir de ese momento, e incluso se pide el reporte de los vuelos que habrían hecho los personajes en los 90 días anteriores al exhorto.
El listado incluye a familiares de los ex gobernadores, funcionarios de sus administraciones, empresarios presuntamente afines a sus intereses e incluso algunos comunicadores tamaulipecos.
La alerta no define los términos de la averiguación, pero se presume que podría está vinculada a distintas denuncias presentadas entre 1998 y 2011.
Esas denuncias van desde señalamientos por corrupción en el ejercicio de la función pública, hasta presunción de vínculos de los ex mandatarios con actividades ligadas al crimen organizado.
Y a menos que se revelen nuevas indagatorias que obliguen al exhorto, hay quienes advierten que la desempolvada de viejos expedientes podría ubicarse en la antesala al primer golpe politico contra el PRI y que podría terminar de influir en la elección presidencial de 2012.
Uno de los tres ex gobernadores, Manuel Cavazos Lerma, venía fungiendo como secretario de Acción Electoral del PRI bajo la era Peña Nieto. Y ahora es uno de los candidatos insignia por Tamaulipas al Senado de la República.
Durante las últimas dos décadas Tamaulipas se convirtió en el estado sede del Cártel del Golfo, una de las más poderosas organizaciones del crimen organizado que gestara Juan García Abrego, fortaleciera Osiel Cárdenas Guillén y terminara dividido y confrontado con su brazo operador que fueron Los Zetas.
Después de Chihuahua y Sinaloa, Tamaulipas se convirtió en la tercera entidad con el mayor crecimiento en el número de ejecuciones por crimen organizado. De las 266 que registró entre 2007 y 2009, se dispararon a mil 206 tan solo en el 2010.
El despliegue de los cárteles se habría acelerado en el sexenio de Manuel Cavazos Lerma (1993-1999), recrudecido en el de Tomás Yarrington (1999-2004) y alcanzado su clímax en la administración de Eugenio Hernández (2004-2010) con el asesinato en junio de 2010 del candidato priista a la gubernatura, Rodolfo Torre Cantú.
Uno a uno los tres ex gobernadores han sido señalados en su momento como solapadores o cómplices de las actividades del cártel que en los 90’s y en la primera década del nuevo milenio dominó la mitad del narcotráfico en México.


