Los vientos de rebelión soplan con la misma intensidad, pero cambiaron de rumbo.

Cuando la triada de diputados federales priistas que trata de tomar el control del gobierno sembró su complot en la inseguridad que padecemos, los mandos en la Procuraduría del Estado se tambalearon. Pero se mantuvieron.

Por eso ahora, con nuevos bríos, los legisladores federales Rogelio Cerda, Benjamín Clariond y Felipe Enriquez, apuntan su insurrección directamente contra la posición clave para la operación gubernamental.

Y van contra el escalón más inmediato a la silla de gobernador de Rodrigo Medina, el secretario de Gobierno Javier Treviño.

Con la diferencia de que ahora cuentan con un estímulo presupuestal y con otro político local que siempre trabajó bajo su influencia.

Porque aprovechando la relación del diputado Felipe Enriquez con el gobernador de Edomex, Enrique Peña Nieto, el grupo rebelde tricolor hizo un acuerdo tras las bambalinas de San Lázaro. 

Y es que si los gobernadores y sus diputados en la Cámara Baja pudieron repartirse el presupuesto de egresos 2011, los legisladores federales de Nuevo León ubicaron un área de oportunidad.

Una zona de negociación y de lucimiento, donde Enriquez hizo valer su relación y casi compadrazgo con Peña Nieto, a través del operador del gobernador en el Congreso.

Se trata de Luis Videgaray Caso, ex Tesorero de Peña Nieto en Edomex y quien actualmente preside la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro.

Con esa posición perfecta para repartir el presupuesto de egresos 2011 a los estados en el país, Videgaray Caso sabe que entre más recursos lleguen al Estado de México, más posibilidades de que él y el PRI mantengan la gubernatura.

Y por supuesto más estabilidad para la precampaña presidencial de Peña Nieto.

Así que en una carambola de tres bandas, complotistas y el operador de Peña Nieto se vieron necesitados uno del otro. Sentados y listos para negociar.

Por un lado Felipe Enriquez vio la oportunidad de lucirse, con el anuncio de pelear y traer más recursos para Nuevo León.

Por el otro lado de la mesa de negociaciones, Videgaray Caso necesitaba la mayor cantidad posible de dinero para Edomex y la campaña de Peña Nieto.

Así, con la ayuda de Videgaray Caso, Nuevo León obtuvo una partida de 7 mil 892 millones de pesos, cuando el año pasado fueron solamente 5 mil 973 millones.

Para ser exactos, 32 por ciento más dinero que en el 2010.

Y como integrante de la Comisión de Presupuesto, Felipe Enriquez estuvo listo para colgarse esa medalla.

Con ello, 2 mil 691 millones de pesos para proyectos carreteros. Es decir, 625 millones de pesos más de lo que la Cámara le asignó a Nuevo León el año pasado.

Pero ¿y qué parte de la negociación entregaría más dinero a Videgaray Caso y los proyectos políticos de Peña Nieto?

Casualmente Nuevo León junto con el Estado de México, y además Jalisco y Chiapas, fueron los más beneficiados con el presupuesto carretero.

Pero hay quien dice que no se trata de una eventualidad.

Sino de la parte que Felipe Enriquez pudo ofrecer al operador de Peña Nieto, a cambio del lucimiento del diputado federal por Nuevo León.

Y es que Enriquez lleva años operando y negociando con los contratistas y empresas constructoras de infraestructura carretera, esa fue la oportunidad que Videgaray Caso vio para recuperar algo de lo negociado.

Podría tratarse de una bolsa fuera del control presupuestal, donde por cada peso de recursos carreteros para Nuevo León, 20 centavos regresen a los fondos de proyectos de campaña de Peña Nieto.

Una vieja y desgastada fórmula, pero que parece seguir funcionando en el país en términos electorales.

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