Maquila, industria dividida

Este sector es uno de los principales músculos para la economía, aunque con el paso de los años ha sido criticado a causa de las condiciones laborales a las que algunos trabajadores están sometidos

“Todas las personas tienen derecho a mejorar su estatus laboral”
Juan Carlos de la VegaSocio de Santamarina y Steta a cargo del área laboral

México es una de las maquiladoras más grandes del mundo. Sin embargo, esta industria presenta varios claroscuros. Por un lado, es un importante polo de inversiones extranjeras y generadora de millones de empleos, sobre todo, en la zona fronteriza del país.

Asimismo es un sector que se ha mantenido como un importante motor para la economía mexicana, gracias a los beneficios que ofrece a las empresas, como mano de obra capacitada y la cercanía con el mercado estadounidense.

Por el contrario, muchos de los trabajadores se enfrentan a bajos salarios, jornadas laborales sin pago de horas extras y prestaciones mínimas de ley que, en conjunto, contribuyen a deteriorar su salud.

Y no sólo eso, las mujeres y hombres que mueven los hilos de esta industria también son víctimas del crimen organizado que azota en las distintas entidades donde operan las compañías.

Hasta noviembre de 2018, existían más de 6 mil maquiladoras con operaciones en territorio azteca divididas entre actividades manufactureras y no manufactureras, de las cuales casi el 90 por ciento de ellas se ubican en la frontera norte, según el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index).

Esta empresas tienen una producción bruta combinada que supera los 100 mil millones de dólares y en la actualidad representan el 70 por ciento de las exportaciones totales de México

“Desde la llegada de las primeras maquiladoras a México, la industria ha experimentado un boom importante convirtiéndose en una de las más importantes para el desarrollo económico de México, aunque también se enfrenta a importantes retos”, manifiesta Luis Hernández, especialista en Derecho de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC)

Las principales ubicaciones de las empresas adscritas al Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) son Baja California, Nuevo León, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Sonora y San Luis Potosí.

Al cierre de 2018, las compañías que pertenecen al Programa IMMEX rebasaron los tres millones de empleos directos a nivel nacional y más de siete millones de empleos indirectos.

Juan Carlos de la Vega, socio de Santamarina y Steta a cargo del área laboral, considera que si bien es necesario revisar las condiciones de los empleados de la industria en el país, también destaca que esta situación no es generalizada.

1965
fue el año en que surgieron las maquiladoras en México

“Todas las personas tienen derecho a mejorar su estatus laboral, pero las empresas de clase mundial siempre han dado cumplimiento a la normatividad existente en México, además de que el trato que les dan a sus trabajadores es muy profesional porque garantizan su calidad de vida”, precisa el socio de la firma de abogados.

Entre huelgas y sindicatos

A inicios de enero, los trabajadores de 45 maquiladoras exigieron un aumento salarial de 20 por ciento y un bono único de 32 mil pesos, así como una reducción a la cuota sindical de 4 por ciento mensual.

No obstante, una serie de problemas en la comunicación a causa de una tardía publicación del aumento de 100 por ciento a los salarios de la Zona Libre de la Frontera originó que los líderes sindicales, trabajadores y empresarios no llegaran a un acuerdo, a pesar de que el sueldo se aumentó de 88 a 176.72 pesos, hecho que derivó en el paro de labores.

Hasta la fecha, el conflicto persiste ocasionando problemas en el cumplimiento de los contratos asumidos con proveedores, muchos de ellos, de talla internacional. Index estima pérdidas de 50 millones de dólares por día y la cifra va en aumento.

Luis Hernández asegura que las huelgas siempre han estado presentes en México, ya que forman parte de la cultura laboral del país, aunque existen circunstancias que no se justifican legalmente, ya que existe “una mano negra detrás”.

“El tema de las huelgas no es algo que debamos temer, es un derecho que tienen todos los trabajadores para poder equilibrar el poder económico con el intelectual que ellos representan. El problema está cuando se utiliza este recurso como un mecanismo para satisfacer los intereses de particulares”

El papel de ellas

Las maquilas en México surgieron en 1965 como parte de un proyecto alternativo de industrialización para las ciudades ubicadas en la frontera con Estados Unidos, el cual se concretó por la vía legal en 1966 con el Programa de Industrialización Fronteriza.

Cuando se comenzaron a instalar las primeras empresas extranjeras en territorio nacional la mayor captación de mano de obra fue femenina y conforme se expandió el modelo de economía de escala en la frontera norte esta población comenzó a tener menor participación dentro del sector.

Después de la crisis económica de México de 1994 hubo un cambio sustancial, ya que más hombres se incorporaron a esta actividad.

A pesar de que en la actualidad las empresas maquiladoras emplean mayoritariamente a mujeres sus sueldos son aproximadamente 30 por ciento inferiores a los de sus homólogos, de acuerdo con datos de diversas organizaciones.

Históricamente el trabajo de las mujeres en esta industria ha sido remunerado por debajo de sus pares hombres, además de que sufren violencia por parte de sus patrones

“Es muy lamentable esta situación porque muchos no tienen ni idea de las condiciones laborales a las que están sometidas las mujeres en esta industria, ni lo que deben aguantar para conservar su trabajo”, expresa Antonio Estudillo, economista del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Alrededor de 42 por ciento de las mujeres que se emplean en la maquila sufre algún tipo de violencia por parte de sus patrones, advierte la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim).

El auge que trajo esta industria vino acompañado de un incremento en el número de feminicidios al norte del país. El ejemplo más claro de esta situación es Ciudad Juárez, en Chihuahua.

Con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el 1 de enero de 1994, inversionistas extranjeros miraron hacia territorio nacional para establecer sus empresas de maquila.

Cifras de diversas organizaciones estiman que desde 1993 a 2013 fueron encontrados los cuerpos de 300 mujeres en Ciudad Juárez. Todas con un patrón en común: jóvenes de entre 15 y 25 años de escasos recursos.

30
por ciento menos ganan las mujeres frente a los hombres

El maestro en economía considera que el tema de las trabajadoras del sector debe tratarse como un problema de seguridad nacional, puesto que los feminicidios en la frontera norte están relacionados directamente con toda la infraestructura maquiladora que se ha desarrollado en esa zona.

“Nadie se está haciendo cargo de este tema, no sólo de los feminicidios, también del acoso sexual que sufren las trabajadoras. El Gobierno federal debe involucrarse en este asunto y su participación tiene que ser directa con los gobiernos estatales donde hay presencia de maquiladoras con el objetivo de que se les garantice su seguridad”, agrega Antonio Estudillo.

El auge de esta industria vino acompañado de un incremento en el número de feminicidios en la zona de la frontera norte del país

Otros desafíos

Juan Carlos de la Vega asegura que desde el ojo de los inversionistas el mayor reto al que se enfrenta el sector a nivel nacional es la regeneración de confianza.

Asimismo, el socio de Santamarina y Steta a cargo del área laboral comparte que una forma de lograrlo es que tanto empresarios, trabajadores y sindicatos trabajen de manera conjunta para restablecer esa relación y den certeza jurídica a los inversionistas de que sus contratos se cumplirán.

42
por ciento de las trabajadoras sufre algún tipo de violencia

“Ante las huelgas que se están suscitando en este momento, de las cuales algunas no tienen ningún fundamento legal, se está mandando un mensaje negativo a la comunidad internacional que está provocando incertidumbre en la industria. Si esta situación no se controla pronto existe el riesgo de contagio hacia otras ciudades, lo más preocupante es que todo es resultado de una falta de auténticos liderazgos”.

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