Es sólo cuestión de tiempo el hecho de que Grecia abandone el Euro.
Es sólo cuestión de tiempo que esa locura de la medicina perfecta que pondrá a todos los pueblos de Europa en unas condiciones germanas inmejorables, pueda seguir siendo mantenida.
La búsqueda de la salud no puede pasar por la muerte y eso es más o menos el panorama que ahora se tiene como resultado de la época de recortes, austeridad y parálisis en la que se ha metido Europa.
Ahora, poco a poco, se va regresando al viejo principio: no importa lo que debas, importa lo que puedas pagar.
Para pagar hay que producir. Para producir hay que tener estímulos. Para tener estímulos hay que tener algo muy importante: ilusión. La ilusión murió en Europa y esa es la consecuencia de lo que estamos viendo.
En general, la historia irá colocando, parte a parte, lo que sucederá desde ahora. De manera específica en España hay ya dos fenómenos incontrovertibles que dan la sensación de que ni España ni los españoles están valorando con cuidado.
La crisis económica, la crisis del euro, la crisis del ladrillo, todas las crisis se están llevando por delante las instituciones autonómicas y no hay que olvidarlo, las autonomías son una parte fundamental de la construcción política española. Sin éstas no habría habido milagro democrático, sin éstas nada de lo que creemos existiría.
Pues bien, el recorte, la política, el seguimiento sin ninguna perspectiva de futuro compromete gravemente la viabilidad del estado español por colocar directamente las autonomías al borde del precipicio.
Y nosotros aquí en México debemos poner mucha atención a la crisis bancaria porque nos llevará a dos planteamientos: por una parte, a la necesidad de reconvertir completamente la presencia del sector financiero español en México, y por otra parte o se produce una salida masiva de los beneficios obtenidos o sucederá algo que sería mucho más grave, ante las necesidades cuantiosas e imposibles de asumir por el estado español sería posible la venta de Bancomer a otro grupo.
La crisis europea nos toca de fondo no solamente porque la salida de Grecia del euro y las consecuencias asociadas a ella, y lleve usted mismo las cuentas de lo que pasa: nuevo presidente en Francia, crisis total en Italia, etc. traerán un tsunami económico financiero sino porque en nuestro caso la presencia y dominancia en el sector financiero de los bancos españoles nos obligan a tener preparadas una serie de medidas que aprovechando la convención bancaria que se está celebrando en Acapulco es necesario tener en cuenta.
Primero, este gobierno y los que surjan deben tener una idea clara de cuál va a ser la incidencia que tenga la crisis española en nuestro sector financiero. Dos, tiene que tener además previsto otra alteración del mapa financiero por o imposibilidad de seguir llevándose los dividendos o por venta del grupo más importante que tenemos.
Hago referencia mucho de sólo uno de los bancos españoles en México porque el otro aparentemente, el Santander, no estaría afectado inicialmente con los mismos problemas.
La crisis europea y la crisis española terminará colocándonos a nosotros también en una necesidad de replantear nuestro esquema financiero. La gran pregunta que surge es: ¿cuál de las candidaturas presidenciables está trabajando en este supuesto?








