Muchos dicen que era cuestión de tiempo. Que la vida que llevaba Wall Street era totalmente insostenible.
Dicen que se fue al cielo, pero son muchos más los que aseguran que descendió a los infiernos.
Y es que los pecados que tanto cometió en vida lo llevaron la perdición:
La soberbia de no saber cuándo detenerse.
La avaricia de dejar toda su riqueza en sólo pocas manos.
La pereza por no quererse transformar y purificar sus mecanismos y operaciones.
Y finalmente la lujuria al seducir a muchos hombres e instituciones que también ya descansan en el panteón.
Un panteón al que Wall Street ha llevado a más de 400 bancos en los últimos 3 años tan solo en Estados Unidos.
Es por eso que hoy Indigonomics le preprara a Wall Street un altar en el que están todas las cosas que en vida tanto disfrutaba pero que que fialmente lo llevaron a la muerte.
En primer lugar, Wall Street fue víctima de su propio éxito.
El factor evidente que precipitó su muerte fue la imprudencia imperdonable del sector financiero, además de una borrachera de desregulación que le dio rienda suelta.
Hoy el mundo recibe la herencia de esos excesos; desempleo, desconfianza, desigualdad, excesos de viviendas y hogares demasiado endeudados.
Y es que la crisis económica mundial puso en evidencia una realidad: dicha desregulación del sistema financiero mundial y la no intervención del Estado en las determinaciones financieras constituyeron un pecado capital.
Según el economista Joseph E. Stiglitz lo que ocurrió fue que la tasa de ahorro personal se redujo a apenas el 1 por ciento, mientras que el 80 por ciento de los estadounidenses de menores recursos gastaban cada año aproximadamente el 110 por ciento de sus ingresos.
“La globalización fue uno de los factores que contribuyeron a que surgiera el segundo problema clave: el aumento de la desigualdad”, dice Stiglitz.
“Como una parte de los ingresos se trasladó de personas que los gastan a personas que no los gastan, la demanda agregada se redujo. Asimismo, el enorme encarecimiento de la energía derivó poder adquisitivo de EU y Europa a los países productores de petróleo, que al darse cuenta de la volatilidad de sus precios eligieron acertadamente ahorrar gran parte de esta renta”.
Según el prestigioso economista el tercer y último problema que contribuye a la debilidad de esa demanda agregada global es la masiva acumulación de reservas en divisa extranjera por parte de los mercados emergentes.
“Al darse cuenta de que la falta de reservas los ponía en riesgo de perder la soberanía económica, muchos países se dijeron: ‘Nunca más’. Pero si bien la acumulación de reservas los protegió (acumulación que en las economías emergentes y en vías de desarrollo actualmente anda por los 7.6 billones de dólares), el dinero que se destina a reservas es dinero que no se gasta”.



Comentarios(4)
ME QUITO EL SOMBRERO ANTE ESTE REPORTAJE DE REPORTE ÍNDIGO, LA PURA VERDAD, LA PURA REALIDAD EN ESTA POLÍTICA FINANCIERA QUE EL MISMO FONDO MONETARIO INTERNACIONAL ESTÁ SINTIENDO PASOS EN LA AZOTEA, LE PASARÁ LO QUE A WALL STREET.
Ojalá que toda la avaricia y ambición en verdad murieran. Muchos lo pedimos.
Banda, si alguien anda buscando chamba y estudia… bit.ly/qHJ5Oa
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