El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó el pasado 24 de enero la versión actualizada de sus Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook). El organismo internacional nuevamente modificó a la baja el pronóstico de crecimiento económico global para 2012, esta vez con respecto a las previsiones que hizo en septiembre pasado.
En su reporte, el FMI reitera que la economía global está siendo afectada por las tensiones que prevalecen en los países de la eurozona, situación que mantiene la balanza de riesgos inclinada hacia el lado negativo. En las economías avanzadas, ubica el crecimiento en 1.2 por ciento, y para las economías emergentes y en desarrollo, pronostica 5.4 por ciento. En ambos casos, bajó 0.7 puntos porcentuales (pp) a las proyecciones que dio a conocer en septiembre de 2011.
De esta forma, se espera que el crecimiento de la producción global sea cercano a 3.3 por ciento, con una recesión moderada en la eurozona (-0.5 por ciento), aunque en realidad podría ser mucho más severa.
Para Estados Unidos (EU), el FMI mantiene el crecimiento previsto en septiembre pasado (1.8 por ciento). Y sitúa el de México en 3.5 por ciento, casi igual al pronóstico de septiembre (3.6 por ciento), y en la cota superior de las estimaciones de los analistas de nuestro país.
El organismo internacional señala que la intensificación de las dificultades en la eurozona está pesando en el panorama mundial. “La perspectiva para el crecimiento es mediocre, y podría ser peor”, declaró Olivier Blanchard, el economista asesor del FMI, al presentar los pronósticos revisados.
Y agregó: “La recuperación mundial, que comenzó siendo débil, está en peligro de estancarse. El epicentro del peligro está en Europa, pero el resto del mundo está siendo afectado cada vez más”.
Un día antes, en Berlín, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, mencionó que Europa es el centro de las preocupaciones globales, por lo que necesita aplicar una estrategia para fortalecer su crecimiento, incrementar sus medidas de prevención y profundizar su integración. En este sentido, destacó que el FMI estaba procurando incrementar hasta en 500 mil millones de dólares su capacidad de préstamo a las economías en problemas.
La posibilidad de utilizar la totalidad o parte de esos recursos para apoyar a las economías del viejo continente generó ya una reacción negativa entre algunos comentaristas financieros, como Hugo Dixon, colaborador de la agencia Reuters, quien considera que Europa es una región mucho más rica que las del resto del mundo, por lo que deben ser los europeos quienes aporten los fondos necesarios para rescatar a sus países en crisis.



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