La historia muestra que los precios de los productos genéricos (commodities) tienen, por lo general, alzas y bajas asociadas a los ciclos de expansión y recesión de las principales economías del mundo. Esta relación cobró mayor fuerza recientemente ante la aparición de India y China como actores económicos globales.

La importancia creciente de éstas y otras economías emergentes explica por qué los precios de los commodities alcanzaron un máximo histórico en 2008 y garantiza que, a pesar de la volatilidad de las últimas semanas, registrarán una tendencia alcista en los próximos años. Esto, sin embargo, no significa que serán inmunes a los vaivenes de la economía mundial.

Por el contrario, es muy probable que si bien habrá una tendencia alcista de los precios de los commodities, éstos presenten mayores oscilaciones, no sólo en función del comportamiento de las economías, sino también como respuesta a factores geopolíticos y al miedo de los inversionistas.

En este contexto, ¿qué podemos esperar en 2012 con respecto al precio del petróleo y del gas natural, que son cruciales para el desempeño de la economía mexicana?

El precio del crudo subió durante la primera parte de 2011 debido a factores transitorios, como las tensiones sociales y políticas en el Medio Oriente y el norte de África, pero disminuyó una vez que regresó algo de calma a las zonas en conflicto. La oferta libia fue sustituida por la de otros países y cayó la demanda de petróleo ante la debilidad de las economías avanzadas.

El temor a otra recesión y los problemas de deuda soberana en Europa siguen afectando negativamente la cotización de este energético, que para el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó el lunes de esta semana en 85.60 dólares por barril (dpb). Sin embargo, es interesante observar que la Agencia de Información de Energía (AIE) de Estados Unidos (EU) espera que promedie 94.5 dpb el año próximo.

Considero, sin embargo, que esta estimación puede resultar algo alegre, sobre todo porque todavía no parece tomar en cuenta la debilidad creciente de la economía global y el riesgo cada vez mayor de una recesión. Por consiguiente, no debemos descartar la posibilidad de que el precio promedio del WTI se ubique alrededor o por debajo de los 90 dpb en 2012.

Por otra parte, el gas natural, commodity que también satisface las necesidades de energía de los países, tiene un comercio mundial menos amplio que el del petróleo, a pesar de las inversiones crecientes para licuar gas y transportarlo. Aun así, su precio ha mostrado menos volatilidad que el del crudo, y hoy se ubica muy por debajo del que registró hace menos de un lustro.

En efecto, hace apenas cinco años, la idea que dominaba en el mercado era que EU sería un importador neto de gas natural y que consumiría cada vez cantidades mayores de LNG (gas natural licuado), lo que llevó a hacer cuantiosas inversiones en plantas procesadoras de gas y en instalaciones portuarias para su manejo.

Hoy día, sin embargo, el panorama luce completamente diferente. EU ya casi no compra LNG, y ha descubierto tanto gas natural en su subsuelo, que ha roto temporalmente la relación tan estrecha que existió en el pasado entre los precios del petróleo y el gas.

El origen de este cambio tan dramático en el mercado estadounidense de gas natural son las tecnologías que permiten extraerlo de formaciones rocosas subterráneas, conocidas como esquistos, a un costo similar –y en ocasiones hasta menor– al de algunos pozos tradicionales de gas natural.

El gas de esquisto comienza a inundar el mercado de gas natural de EU, y la oferta de LNG promete seguir creciendo en el futuro previsible, cuando entren en operación las plantas que se empezaron a construir hace años con una visión de mercado muy distinta de la actual.

comments powered by Disqus