El último Grand Slam del año no sólo nos dejó a un nuevo campeón o un récord de abandonos por lesiones, sino también temas algo diferentes, como la moda del anteriormente llamado "deporte blanco".
Las canchas del Centro Tenístico Billie Jean King de Estados Unidos se convirtieron también en una especie de pasarela deportiva en la que los protagonistas vistieron indumentarias modernas y llenas de color.
Ya es una tradición que los tenistas usen vestimentas diferentes en los Grand Slam, pero en el caso de el US Open que se realiza en Nueva York, donde la moda es un tema de la vida diaria, los diseños innovadores de los jugadores abundan.
Así pudimos ver la ropa multicolor del francés Gael Monfils, los colores fosforescentes de Juan Martín del Potro y el negro y blanco elegantes de Djokovic.
Las damas también lucieron modelos diferentes a los que durante años fueron tradicionales en estos torneos. Los vestidos negro y gris de Sharapova, junto a las coloridas vestimentas de Christina McHale, Azarenka y Jankovic fueron una razón más para no perder detalle de estas grandes tenistas.
Pero además de ver la nueva colección de las firmas deportivas como Adidas, Nike y Fila, el US Open nos permitió disfrutar de la belleza y talento de las mejores exponentes femeninas de este deporte.
Una vez más las favoritas como Caroline Wozniacki, Maria Sharapova y Vera Zvonareva cautivaron a los fanáticos del tenis tanto dentro como fuera de la cancha.
Si bien los Grand Slam de año concluyeron, tanto la WTA como la ATP aún tienen torneos por disputar en los próximos meses, como los de Tokyo, China y Moscú. Así es que aún hay oportunidad de disfrutar del buen tenis... y de las bellezas que lo practican.


