Aunque no deberían mezclarse ni convertirse en obstáculos para la práctica de un deporte, ciertos asuntos religiosos aún crean diferencias y no son bien entendidos o superados en el futbol.
Todavía no se olvida la sanción que FIFA le impuso a la selección de futbol femenil de Irán, la cual le impidió al equipo clasificarse a los Juegos Olímpicos de Londres.
El castigo del organismo rector del balompié mundial se debió por el uso del hiyab, una prenda que deben usar las mujeres para que les cubra la cabeza.
Esta medida considerada como injusta motivó la intervención de la ONU, que se unió a quienes le pedían a FIFA que levantara la prohibición de que las futbolistas musulmanas jugaran con pañuelo en los partidos oficiales.
"Llevar un pañuelo no es un obstáculo para sobresalir en la vida y los deportes, y la decisión contribuiría a cuestionar estereotipos de género y cambiar las mentalidades", escribió en su carta de apoyo Wilfried Lemke, consejero especial del secretario general de la ONU y encargado del deporte para el desarrollo y la paz.
La International Football Association Board (IFAB), que es la encargada de definir las reglas del balompié a nivel mundial así como sus modificaciones, se compone de cuatro representantes de FIFA y cuatro de las asociaciones británicas y también estuvo de acuerdo en revocar la decisión tomada en 2007.
Ahora se permitirá a las futbolistas usar el hiyab o un velo cuando jueguen.
La decisión del hiyab, tomada después de una presentación a la junta por parte de un integrante del comité ejecutivo de la FIFA, el príncipe Ali Bin Al Hussein de Jordania, fue aprobada por los ocho miembros y también estará sujeta a pruebas adicionales con miras a una decisión final el 2 de julio.
"Estoy profundamente agradecido de que la propuesta de permitir a las mujeres usar el velo fuera aprobada por unanimidad por todos los miembros de la IFAB", dijo el príncipe Ali.
"Tomo su decisión de un proceso acelerado para poner a prueba el diseño actual y estoy seguro de que una vez que la ratificación final en la reunión especial de la IFAB se lleve a cabo, veremos a muchos jugadores encantados y felices volviendo a las canchas y jugando el juego que aman", agregó.
Flexibilizar el equipamiento de las futbolistas es un gesto que puede ayudar a las musulmanas, quienes además tienen que encarar otro tipo de dificultades.
Human Rights Watch denunció en un informe que Arabia Saudita niega el derecho al deporte a mujeres y niñas.
Por lo pronto, las deportistas musulmanas se anotaron una victoria en un mundo que aún no logra complementar la religión y el deporte.


