En cuatro días de golf espectacular, un deportista cuyo nombre era apenas conocido fuera de Europa, dominó un campo reservado para los golfistas más famosos del planeta.
Coronarse en Saint Andrews, la cuna del golf, es algo añorado por muchos golfistas y más aún cuando el torneo llegaba a sus 150 ediciones. Pero el histórico triunfador no fue uno de los acostumbrados protagonistas.
Lodewicus Theodorus Oosthuizen, major conocido como Louis Oosthuizen, ese joven de voz suave pero dueño de un juego puro y duro, se convirtió en el cuarto golfista sudafricano que se adjudica el British Open, poniendo su nombre junto al de Bobby Locke, Gary Player y Ernie Els.
Oosthuizen, cuyas orejas prominentes y la separación que hay en sus dientes le valieron el apodo de "Shrek", tuvo un juego destacado desde el inicio del Major. Con un total de 272 golpes y 16 bajo par, el sudafricano protagonizó la actuación más dominante en un Abierto desde que Tiger Woods ganó por un récord de ocho golpes en la misma sede de Saint Andrews en 2000.
El nuevo campeón acabó con siete golpes de ventaja sobre el inglés Lee Westwood, uno de los ídolos locales.
Número 54 del mundo, hasta antes de pisar los greens escoceses de Saint Andrews, el sudafricano había aparecido en ocho torneos grandes. En siete de ellos ni siquiera había pasado el corte y en el que consiguió acabar, el PGA Championship de 2008, ocupó la posición 73.
El único título que tenía hasta antes de conquistar el British Open, era el Abierto de Andalucía, por lo que el sudafricano no llegaba con mucho cartél. Pero gracias a aquella victoria, la primera en su carrera, jugó el Masters, luego se metió en el Open Británico, ahora su nombre ya está en la historia del golf.
Estas son sólo algunas de las razones por las que el hijo de un granjero sudafricano se convirtió en el personaje más destacado del fin de semana y quien, para los especialistas, no será solo un One-Hit Wonder.
De no haber conocido el golf a los 9 años de edad, el Shrek de los greens hubiera continuado su carrera de tenista profesional, siguiendo los pasos de su padre y hermano quienes eran destacados jugadores en la provincia en la que vivían.
Al tener claro su deseo de ser golfista, Oosthuizen encontró en su compatriota Ernie Els al mejor mentor para perfeccionar su talento. A los 17 años de edad ingresó en la fundación de Els, quien tiene en su historial el ser doble campeón del Open USA. Esa fundación ayuda a jóvenes golfistas sudafricanos con talento para llegar al profesionalismo, como sucedió con el ahora campeón del British Open.
Primero fue la Copa del Mundo, después la posibilidad de contender por los Juegos Olímpicos de 2020 y ahora Sudáfrica vuelve a aparecer en el ámbito deportivo, esta vez por ser el hogar del nuevo campeón del British Open.



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