De ser un eterno suplente, un joven egresado de Harvard se ha convertido en la sensación de la NBA gracias a sus actuaciones en la duela, a siempre dedicar sus logros a Dios... y a hacer historia en este deporte.
Jeremy Lin, el número 17 de los Knicks de Nueva York ha opacado al resto de las estrellas del mejor básquetbol del planeta con una seguridad que no lo hace parecer que tiene 23 años y que apenas vive su primera temporada en la NBA.
Pero así como el basquetbolista de 1.91 metros ha ganado seguidores partido tras partido, también hay personas que creen que solo se trata de un fenómeno mediático, tal y como lo fue Tim Tebow, el mariscal de campo de los Broncos de Denver en los pasados playoffs de la NFL.
Uno de ellos es el boxeador Floyd Mayweather, quien aseguró en su cuenta de twitter que hay muchos jugadores de color que hacen lo mismo o más de lo que ha hecho Lin, pero los medios no les dan la misma importancia.
Para el pugilista, el ruido que ha causado el jugador de los Knicks se debe a su ascendencia asiática y deja en segundo plano el que con él en la duela, su equipo despertara hasta conseguir una importante racha de triunfos.
Innegablemente, la raza es a menudo un factor cuando se habla de la NBA, cuyos jugadores son predominantemente afroamericanos. Lin es el primer jugador estadounidense de ascendencia taiwanesa que participa en la liga. Simplemente eso ya es atractivo para los medios.
Pero también es cierto que las acciones de Lin en la duela y cómo los Knicks se han beneficiado de lo que él hace, lo convierten en alguien más importante.
Este es uno de los pocos casos en que se justifica el ruido mediático. Uno de los capítulos más inspiradores sucedió el martes 14 de febrero, cuando Lin hizo un triple que le dio a los Knicks la victoria de 90-87 sobre los Raptors de Toronto.
Lin terminó ese juego con 27 puntos y 11 asistencias. En su primeros cinco partidos como titular, este jugador produjo más puntos (136) que nadie desde la fusión de la ABA-NBA. Eso también es algo impresionante.
Considerando que tiene muy pocos juegos en la NBA, su logro es francamente sobresaliente. Se sentó en el banquillo de Golden State Warriors en la última temporada como novato, fue llevado por los Rockets de Houston a campos de entrenamiento antes de esta temporada y jugó en la Liga de desarrollo de NBA.
Los Knicks le dieron la oportunidad debido a las lesiones que presentaban en su roster. Así fue como Lin obtuvo finalmente una oportunidad porque los Knicks no tenían ninguna otra opción. Pero hasta su mismo equipo se ha maravillado al ver cómo su jugador aprovechó estar en la duela.
Lin llevó a los Knicks, que no podían contar con sus estrellas Carmelo Anthony y Amare Stoudemire, a una victoria de dos puntos sobre los Washington Wizards. Posteriormente tuvo 38 puntos y superó a Kobe Bryant en una victoria sobre los Lakers de Los Angeles.
Con estos argumentos, la afirmación de Mayweathers parece quedar en el olvido.
El joven cuyos padres emigraron de Taiwán en la década de 1970, es la primera persona de su tipo en este deporte. Lin es un Knick, pero también un pionero.
Antes de que fuera titular, los Knicks eran un desastre. Se dependía de Anthony y Stoudemire. Incluso la era del entrenador Mike DAntoni parecía estar llegando a su fin.
Ahora, los neoyorquinos son una historia nacional por las razones correctas. Han sacudido la Gran Manzana. Y aunque los Gigantes ganaron recientemente su segundo Super Bowl en cinco temporadas, ahora tienen que compartir atención con los Knicks.


