Ideas
En esto del deporte, pero principalmente en el “fut”, hay leyes no escritas que deben seguirse al pié de la letra. Una de ellas es respetar y cumplir las legendarias “cábalas”, cuyo significado en la tradición judía está relacionado con la interpretación del Antiguo Testamento, lo que nada tiene que ver con la “suerte” o superstición que el lenguaje popular le achaca.
Hoy se espera un encontronazo en el PAN de San Pedro, porque integrantes del órgano albiazul discutirán sobre los despidos que está llevando a cabo el alcalde Ugo Ruiz
Es cierto que la percepción en cuanto a la seguridad en Nuevo León ha venido mejorando, no obstante siguen las tragedias
El racismo y la xenofobia son parte permanente del debate sobre la inmigración. Somos una nación de inmigrantes a la que nunca le han gustado los inmigrantes
Con el paso del tiempo he venido cayendo en la patética conclusión de que el gobierno, diputados y senadores, y la sociedad civil estimulan la impunidad a través de su actuación o de su omisión. ¿Cómo sostener el enunciado anterior? Muy simple: sin retrasar agresivamente las manecillas del reloj de la historia, en cuyos anales encontramos, en términos generales, pruebas abrumadoras de la corrupción de que ha prevalecido en nuestro país desde el año remoto de la bugambilia, simplemente ubiquémonos en la administración de la señora Fox, que obligó a su marido prometer el encarcelamiento de los llamados “peces gordos”.
Como el comendador de Calatrava en la legendaria comedia de Torso de Molina, “El burlados de Sevilla y convidado de piedra”, aparece en silencio y discreto como una estatua Rayados de Monterrey, esperando sorprender a sus rivales en esta fiesta aparentemente de dos, América y Cruz Azul.
No se necesita ser un genio en mercadotecnia política para concluir que la imagen de Peña Nieto terminaría hecha pedazos si los expresidentes de la República se empiezan a aparecer en los actos oficiales, tal y como lo hicieron ayer en León, Marta Sahagún, y Vicente Fox.
Con el Procurador Federal del Consumidor fue diferente. Ni un intento por disfrazarla. Las cosas como fueron, sin máscaras. Llamándole al pan, pan, y al vino, vino. Fue cese, remoción, destitución.
Hay ahora unos personajes que me recuerdan las películas del viejo Oeste. Por ejemplo, aquellos que empezaron en el PRI, después se fueron con Elba Esther, la crucificaron, supieron encontrarle el lado oscuro a Calderón y ser los más duros en una época de dureza extrema.
Si se echamos una rana a una olla con agua hirviendo, esta salta, pero si la olla está a temperatura ambiente y se va calentando poco a poco la rana no reacciona y se va acomodando a la nueva temperatura hasta perder el sentido y morir, literalmente hervida. Nos está sucediendo como país con el tema educativo, hemos llegado a un deterioro tal que o brincamos por un cambio o moriremos en la olla














