Taisen Deshimaru, maestro budista Zen dijo que la dimensión suprema de la vida es la conciencia y el amor universal. Una no puede existir sin el otro. Así funciona nuestro cuerpo: somos mente, alma y espíritu.
El cuerpo es un todo; entonces, si deseas hacer un cambio en tu físico es importante saber en qué pensamos y qué emociones sentimos constantemente porque ellas definen, a cada momento, el cuerpo que habitamos.
Abril Morelia Cigarroa, acupunturista y terapeuta holístico platica que, a través de un espacio de sanación llamado Corazón de Jadde, las personas podemos recibir una terapia a base de un masaje profundo, acupuntura y acupresión.
El objetivo de este masaje es recorrer cada canal nervioso (que los antiguos orientales llamaban “canales acupunturales”) para equilibrar no sólo la parte externa de los músculos contracturados sino también nuestra parte interna (órganos, vísceras y sistemas corporales).
“Vivimos poco en estados de bienestar”, comenta Abril, y menciona que el objetivo principal de corazón de jadde es “hacer más estrecha la relación que el paciente lleva con su cuerpo”.
El cuerpo se rige por 14 canales de vísceras, órganos y sistemas. La espalda rige el canal de la vejiga, hígado, corazón y pulmones.
Se ofrecen diferentes terapias, la principal es llamada Cuerpo-Mente, y consiste en masaje profundo, acupuntura, ventosas, moxa (calor en puntos acupunturales) y herbolaria que según el padecimiento del paciente se diagnostica y se aplica lo que requiera.
Durante hora y media ayuda a combatir enfermedades desde agudas como la gripe y dolor de cabeza hasta crónicas como diabetes e hipertensión, aparte de hacer una liberación emocional y física relajando cuerpo, mente y emociones.
Terapia Cuerpo-Mente
Más que una terapia en la que te desbloquea y descontractura los músculos, es una reflexión al yo interno, como nos comenta la especialista, es estar consciente de nuestro cuerpo, y qué emociones y pensamientos nos generan enfermedades y contracturas, qué nos enoja, qué nos duele, qué nos hace feliz y en qué parte del cuerpo la guardamos o la sentimos.
Todo el tiempo se habla de emociones. “Cuando una enfermedad surge se dice que es como la gota que derramó el vaso”, afirma la experta. La emoción ha sobrepasado su nivel y ha llegado a manifestarse en lo físico.
La ecuación es sencilla. Hay 5 elementos que rigen nuestras emociones: fuego, agua, metal, madera y tierra. Si haces un hábito emocional, es decir si lo repites constantemente, en automático genera un bloqueo en el canal correspondiente a esa emoción. Por ejemplo, una preocupación podría provocar un bloqueo en el canal del estómago.
¿Qué forma y que brillo deseas darle a tu cuerpo?









