¿Has visto la manera en la que las aves emprenden su vuelo? Mueven sus dos alas con simetría y luego, se entregan al vacío. Son necesarias las dos alas para que puedan volar. Esas dos alas son las mismas que tenemos nosotros, y que nos llevan a ese vuelo que no es más que la libertad. El nombre de éstas es: práctica y desapego.
Al mencionar esta frase me trasporté al Entrenamiento para Profesionales del Yoga, les dije: Tu cometido es mantener tu práctica de yoga no sólo la hora que estás encima del tapete, sino las otras 23 horas del día. De manera continua, constante, ininterrumpida los 365 días del año incluyendo sábados y domingo, días festivos, puentes y demás. No se aplican vacaciones.
En eso, uno de los alumnos me dice: -“¡Eso lo debiste de haber dicho en el primer módulo!”- seguido por un buen de risas de todos los que estábamos reunidos.
Es fuerte el saber que la práctica que ahora estamos descubriendo, y no refiriéndome al ejercicio o las posturas, se realiza todo el tiempo toda la vida. Y la contraparte es que así como se practica y se dedica se va aprendiendo a soltar y entregar. Desprenderte de las cosas físicas o tangibles se logra hasta que la mente y la memoria lo suelta, y el corazón lo entrega.
Uddiyana bandha, Nauli, Agni Sara, Agni Kriya son prácticas que ayudan a estimular la digestión, eliminar colitis, el estreñimiento, la grasa acumulada, fortalecer los músculos abdominales, desarrollar ligereza en el cuerpo, estimular manipura chakra (tercer centro energético). Son detonadores para fortalecer la práctica. El aprender a exhalar profundo y vaciar los pulmones, es aprender a soltar y entregar.
Vive cada día con un profundo amor y respeto a lo que vives, y recuerda que así como aquello que fue “tu realidad” hace tres años y ya pasó, lo que ahora experimentas también pasará. Entonces, ¡es sólo la vida!, no la tomemos tan en serio, sino vivámosla disfrutándola sabiendo que todo lo que vives y con lo que lo experimentas (cuerpo, mente, sentidos) te lo han prestado. Esta es la mayor de las prácticas y entregas.
Namo Namah.








