Martí Batres Guadarrama fue despedido de la Secretaría de Desarrollo Social capitalina. El hecho tiene lugar luego de que el perredista criticara al jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF) por haber saludado de mano al presidente Felipe Calderón durante la presentación de su Quinto Informe de Gobierno.

 

Martí Batres

 

Lo que para muchos pareció una decisión precipitada, en realidad no lo fue. Desde hace mucho tiempo Martí Batres se había convertido en el secretario incómodo del gabinete de Marcelo Ebrard: tanto por sus aspiraciones de gobernar la Ciudad de México como por su cercanía con Andrés Manuel López Obrador, considerado el ala dura de la izquierda.

"Te lo digo con claridad –precisó Batres en una entrevista radiofónica el viernes 2 de septiembre–, Felipe Calderón usurpó la Presidencia de la República. Yo, en lo personal, no lo he reconocido nunca como Presidente ni lo voy a  reconocer, voy a defender el proyecto por el que he luchado toda mi vida”.

El miembro fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) fue más lejos en el juicio que emitió:

“Es muy importante la lealtad a la gente, luchamos en contra de un fraude electoral, le informamos a la gente cómo nos robaron la Presidencia de la República en el 2006”, subrayó en alusión al titular del gobierno local.

Para el mediodía del 6 de septiembre, cuando los medios le refirieron las críticas que su secretario de Desarrollo Social le había hecho por saludar de mano al “Presidente espurio”, la molestia de Ebrard fue evidente:

“Lo que habrá que decirle a Martí es que sino está a gusto, que ya se lo dije, pues no tiene nada que hacer en el gobierno, si a él no le parece correcto pues que sea congruente”, reviró Ebrard.

Por la tarde del martes, el jefe del gobierno capitalino y el secretario local se reunieron a puerta cerrada con el afán de dirimir, de una vez por todas, las diferencias que habían escalado ya en claros ataques públicos.

Al cabo de unas horas se dio a conocer el veredicto del encuentro. Por medio de un comunicado, el GDF hizo pública la salida de Martí Batres del gabinete ebrardista.

Por la noche del mismo día se dio a conocer que Jesús Valdés Peña, un incondicional del jefe de gobierno, sería el relevo de Batres en la Secretaría de Desarrollo Social. Hasta el martes pasado, Valdés Peña estaba al frente de la Subsecretaría de Participación Ciudadana de esta dependencia pública.

Para los perredistas del Distrito Federal dicha resolución no tuvo que ver con que Ebrard tuviera la piel delgada frente a las críticas. La razón de fondo, consideran, es que se presentó la ocasión idónea de frenar al secretario incómodo, el de las abiertas provocaciones y los actos de rebeldía.

El ‘polémico’ saludo

El saludo de mano que tuvo lugar en el Museo de Antropología e Historia entre Marcelo Ebrard y Felipe Calderón desató las críticas al interior del PRD.

No sólo se pronunció Batres al respecto; también lo hicieron otros prominentes miembros del sol azteca.

Tal fue el caso de Dolores Padierna Luna quien exigió una explicación al jefe de gobierno capitalino sobre su decisión de asistir al polémico informe de Calderón.

comments powered by Disqus