Para nadie era un secreto lo que ahí ocurría: las puertas se abrían de madrugada, los hombres podían ingresar armados y la marihuana y cocaína se distribuía entre los clientes.

Pese a que en expedientes del Gobierno del Distrito Federal (GDF) y de la propia Procuraduría General de la República (PGR), el Dobby Club es señalado como un centro de distribución de drogas ligado al Cártel de los Beltrán Leyva, apenas las autoridades federales lo descubrieron.

Las primeras horas del pasado 9 de octubre elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, mediante la orden de cateo 420/20011, ingresaron al “after” ubicado en la calle de Vito Alessio Robles 138, en la Colonia Florida de la delegación Álvaro Obregón. Ahí decomisaron dosis de cocaína listas para su distribución, así como marihuana y tabletas de otros estupefacientes.

Los federales encontraron otra cosa ya habitual además de la droga que circulaba en el lugar: varios clientes estaban armados.

Quien está detrás del Dobby Club es un problemático personaje ya conocido para las autoridades locales: George Khouri Layón, alias “El Coqui”. Este hombre ha sido señalado como uno de los principales comercializadores de droga en la zona de Polanco, bajo las órdenes de Édgar Valdés Villareal, “La Barbie”. En la actualidad ambos se encuentran presos.

De nueva cuenta las autoridades capitalinas, al igual que ocurrió en el caso del Bar Bar, no habían querido ver ni escuchar lo que al interior de ese centro nocturno ocurría. ¿Por qué el Dobby fue intocable durante años?

En primer lugar, ¿cuál es el rol de la delegación Álvaro Obregón? Encargada de otorgar los permisos de funcionamiento a establecimientos de este tipo, ¿por qué permitió la operación del mismo a pesar de los señalamientos existentes que refieren lo que ahí acontecía?

En segundo lugar, cabe preguntarse por qué el Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal (Invea), órgano encargado de aplicar operativos a bares y discotecas, nunca lo supervisó.

El dueño del Dobby
Con tan sólo abrir un cajón el GDF habría encontrado los antecedentes oscuros del Dobby Club y su dueño. El polémico George Khouri Layón fue encarcelado en 2009 en un penal de alta seguridad en el estado de Nayarit por haber planeado la ejecución de un alto mando policiaco –un homicidio que habría sido ordenado por Édgar Valdez Villarreal.

El expediente de este personaje obra en la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) y en el documento se asienta que, desde 2005, “El Coqui” es propietario del Dobby, también conocido como “DB” y antes como el Dobberman.

“Se identificó un grupo delictivo coordinado por George Khouri Layón, empresario, propietario de varios centros nocturnos y antros de Polanco y la Zona Rosa, en los cuales se realizaban operación de comercialización de narcóticos”, apunta el documento en poder de Reporte Índigo DF.

“George Khouri Layón es propietario también del DB, antes Doberman, ubicado en Vito Alessio Robles y avenida Insurgentes, en la delegación Álvaro Obregón, al cual se le relaciona con la indagatoria CUH/T3/075/2003 por el delito de homicidio por la muerte de una persona de nacionalidad venezolana”.

Desde 2005 “El Coqui” fue acusado por la SSPDF de pertenecer a la organización de los hermanos Beltrán Leyva. Se dijo que utilizaba los establecimientos de su propiedad, el Cronic Garden, en Polanco, y el Doberman, en Insurgentes, para la distribución de estupefacientes.

De hecho, ese mismo año, “El Coqui” junto con unos amigos fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública local por portar cocaína y otras sustancias cuando circulaba por la zona de Polanco.