La batalla por conseguir justicia en el caso de un niño de preescolar abusado sexualmente en 2007 por la auxiliar de la profesora que lo cuidaba en el colegio privado Westminster pasa a otra etapa.

La familia del menor a quien se llama Julio –por respeto a los derechos de la víctima y su familia, y por las convenciones de la Unicef en materia de los derechos de los niños– ha emprendido una campaña de concientización sobre los abusos sexuales que tienen lugar tanto en colegios privados como públicos.

La cruzada emprendida por los padres de Julio ha dado inicio en un paraje del Periférico Sur de la Ciudad de México. Ahí se ha colocado un enorme anuncio donde se invita a la ciudadanía a demostrar cero tolerancia ante los delitos sexuales cometidos en contra de menores de edad.

El espectacular refiere a la página web www.protegiendo-nenes.com donde los parientes del pequeño que fue abusado en el Westminster School, S.C. se presentan y exponen su causa:

“Somos una familia bicultural radicada en la Ciudad de México, compuesta por Padre, Madre e Hijo, más abuelitos, tíos, primos maternos y paternos. Nuestro proyecto de vida cambio radicalmente cuando nuestro único hijo, estudiante de Kinder maternal, sufrió la inclemencia del delito de Abuso Sexual, dentro de las instalaciones del colegio a donde asisitía diariamente a clases. Desde entonces hemos clamado Justicia no sólo en favor de él, sino de la niñez de esta República”.

La familia que cambió radicalmente su proyecto de vida sintetiza la batalla que desde hace casi cinco años sostiene a contracorriente:

“…nosotros estamos aquí, dedicándoles nuestra lucha, intentando evitarles el dolor y la grave afectación que nuestro angelito de tan sólo tres añitos de edad padeció cuando sufrió el delito, perpetrado por la auxiliar de la profesora titular de maternal del colegio Westminster School, S.C, donde asistía a cursar el primer año escolar de su vida”.

Los padres de Julio se niegan a aceptar que Lorena Alvarado Amador –la “nanita” del Westminter sentenciada a 4 años, 4 meses de prisión, por el delito de abuso sexual– haya sido liberada el pasado 23 de febrero, luego de que la magistrada de la Cuarta Sala Penal, Laura Minerva Duarte González, le redujo la pena.

La nueva lucha emprendida por la familia de Julio sirve como recordatorio a las autoridades escolares del peligro de que Lorena Alvarado y otros abusadores de menores se reincorporen en otros planteles educativos en actividades vinculadas al apoyo de docentes, con interacciones directas con los niños.

No es gratuito el temor de que, una vez en libertad, esta mujer que abusó de un nene de 3 años pueda incorporarse al propio Westminster School siendo que las autoridades de este plantel siempre se negaron a reconocer la culpabilidad de Alvarado, pese a la condena que obró en su contra.

En esta nueva etapa de la batalla por lograr conseguir se haga justicia a los infantes víctimas de abuso sexuales, es que surge la organización “Protegiendo nenes”. La misma busca evidenciar el cúmulo de irregularidades en las que incurrieron los propietarios y dueños del colegio privado y, al mismo tiempo, la indiferencia de las autoridades al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Ir contracorriente ahora implica para los familiares de Julio forjar una apuesta a favor de las garantías de los derechos de los infantes mexicanos:

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