Mientras en Italia se continúa investigando el arreglo de partidos y la participación de jugadores y entrenadores en este escándalo, en México el peligro de ver ensuciado al futbol aumenta.
Conforme avanzan las averiguaciones, queda en claro que en nuestro país el crimen organizado se ha infiltrado en la escena política y judicial del país. ¿Qué falta entonces para que el deporte y en específico el futbol sea una nueva víctima?
Las posibilidades de que el balompié nacional sea invadido por los negocios de apuestas, arreglo de partidos y lavado de dinero, son mayores al tratarse de un mercado millonario.
Declan Hill, autor del libro “Juego Sucio: futbol y crimen organizado” y quien es profesor en la Universidad de Oxford, reconoce que el futbol mundial, incluído el mexicano, está en peligro de ser envenenado por el mismo mal que ha echado a perder este deporte en países de Asia y Europa.
En la investigación que llevó a cabo hace un par de años, Hill asegura que el arreglo de partidos es un negocio dominado por el crimen organizado que le reditua jugosos ingresos.
“Este es un fenómeno que está destruyendo todos nuestros deportes, incluso la Liga Mexicana, y no hay ninguna fuerza para protegerlos en estos momentos”, explicó el escritor inglés.
El también periodista aseguró que antes de publicar su obra en la que demostró el arreglo de partidos y derivó en una investigación policial en Europa, intentó realizar un trabajo sobre el futbol mexicano, pero la corrupción con la que se topó no le permitió seguir adelante.
“El futuro para el futbol es muy, muy peligroso. Tenemos más problemas ahorita que mucho antes”, añadió.
El balompié nacional ya ha tenido algunos roces con negocios turbios, pero aparentemente nada que demuestre una red de corrupción o la presencia del crimen organizado.
En medio de policías y jueces corruptos, ¿en verdad no hay nada de qué deba preocuparse el futbol mexicano?….
México lindo y querido
El futbol mexicano no ha estado exento de este tipo de manejos extraños.
En 2008, siete integrantes del club Mapaches de Nueva Italia, de la Tercera División fueron detenidos por la PGR tras sospecharse su relación con el cartel de La Familia, que opera en el estado de Michoacán.
Una de las formas de “protección” que tiene la FMF es la de exigir una fianza de cinco millones de dólares a los equipos de la Primera División y que los dueños e inversionistas tengan trayectorias reconocidas.
En 2005, los Gallos Blancos de Querétaro fueron forzados a dejar la categoría y su propietario, Jorge Vázquez Mellado, fue declarado persona non grata, aunque nunca fue sometido a una investigación.
Otro caso que despertó muchas dudas en cuanto a quiénes manejan a los equipos de Primera División fue el del empresario Carlos Ahumada, quien compró los equipos Santos Laguna y León, pero los tuvo que dejar tras verse involucrado en un escándalo de desvío de recursos.
No debería ser una sorpresa
Declan Hill asegura que la situación del futbol italiano es más complicada.
“Les advertí de este problema desde hace siete años y la mayoría de los funcionarios y periodistas han ignorado el mensaje.
Estamos hablando de un sistema de corrupción industrial en el futbol europeo.
Esto ya no se trata de denuncias de jugadores claves y funcionarios implicados en el tema, sino de un modelo de negocio de corrupción que está envolviendo al deporte. Más de la mitad de los equipos profesionales en Italia están actualmente bajo investigación. ¿Quién está detrás de los arreglos?
Según los documentos de la policía, es el mismo grupo de asiáticos de los que escribí en mi libro. Se aliaron con criminales de los Balcanes que eran sus “corredores” y éstos se aliaron con los jugadores y entrenadores.
Escribí sobre sus métodos. Dí nombres. Mostré cómo hicieron sus negocios. Este escándalo no debería ser una sorpresa”, dice.









