#LosPuntossobrelasíes
El actual presidente Enrique Peña Nieto –cuya principal característica de este primer mes de gobierno ha sido su silencio permanente respecto a todo y con todos– protagoniza, de una manera curiosa, la guerra de los exmandatarios Salinas y Zedillo.
Fue bueno que los mayas nos insertaran en los ciclos finales, aunque no sean los del mundo. Porque todo final obliga a pensar en un nuevo comienzo.
Nace una nueva era. Aunque según el calendario chino, el año de la Serpiente no comienza hasta febrero, los mexicanos vamos entrando en nuestro particular año del Dragón. Ya sea por influencia maya o porque nos llegó la hora, pero el caso es que ya ha empezado la lucha contra la corrupción.
La visión de Elba Esther Gordillo es absurda, insostenible, indefendible. Aquí unos botones de muestra.
La misión de Santiago Pando, de la mano de su mujer Tisa y de su hijo Daniel, es la de abrir los ojos de los mexicanos para que vean que existen posibilidades reales de salir de la noche oscura por la que atravesamos.
Pase lo que pase, no puede haber ningún poder, ni económico, ni de los cárteles, ni militar, que pase por encima del poder del Estado.
La estampa de Guillermo Anaya se define con las declaraciones en las que pretendiendo censurar a Peña Nieto, termina enterrando a Calderón.
El narcotráfico y el dinero, para arriba, los muertos para abajo, y las drogas siempre en medio. Así fue la relación bilateral entre México y Estados Unidos, de una manera como nunca antes había pasado durante los seis años que acaban de terminar.
El infierno creado por Adam Lanza en la escuela Sandy Hook Elementary, de Newtown, volvió a poner sobre la mesa de debates la urgencia de un severo control de armas en los Estados Unidos.
Quien controla a Gruma tiene en sus manos lo más sensible y básico del estómago de esta nación.


