Todo inició el 20 de abril, tiene poco más de 3 meses, pero se ha sentido como una eternidad.
La empresa británica British Petroleum que ha invertido más de 3 mil 500 millones de dólares en mecanismos para reparar el daño (fallidos por cierto), espera terminar hoy con la pesadilla… claro si las cosas no salen de nuevo mal.