Como que la estrella de Carlos Slim comienza a incomodar en casi todos los países de América Latina, menos en México, donde sus prácticas monopólicas sobreviven sin pudor.
Apenas ayer, en Uruguay, se anunció que a la empresa del hombre más rico del mundo le retiraron los permisos para transmitir señales de televisión de paga.
Pero ese no es un caso aislado. Cuestión de revisar algunas de las informaciones de las últimas resoluciones y hechos en distintos países del continente: