“Agáchense y si pasa algo no asomen la cabeza”, tuvo que decir la madre a sus tres hijos mientras trataba de salir del embotellamiento en Avenida Sendero y República.
El recorrido entre el cruce de avenidas y la plaza, que generalmente realiza esta familia en 2 minutos, se extendió a 20 minutos por el tráfico de las horas pico.